-->

Búsqueda Google

Custom Search

miércoles, 12 de enero de 2011

Otra mirada de las cosas: bazar y cocina



¿Qué ves en la imagen de la presentación del post hoy? 

Hoy les traigo un nuevo capítulo de esta sección que, cada día, me gusta más.  ¿Qué vemos cuando miramos las cosas?

La idea es compartir con uds., por un lado, usos distintos de utensilios que encontramos, usualmente, en la cocina y, por otro, elementos que tenemos en casa, o al alcance de la mano, que pueden transformarse en parte del decorado de la cocina.

Ralladores antiguos devenidos floreros.  Así nomás, como los vemos, con flores secas o de seda, o con un recipiente con agua en el interior para lucir con un ramo de flores frescas.  Si tuviera algún rallador como estos a mi alcance, creo que los luciría con orgullo así desnuditos ...


Un centro de mesa, en un abrir y cerrar de alacena, con una campana de vidrio para queso con su correspondiente tabla y el agregado de flores y frutas al tono. 
 

Colador esmaltado con velas esféricas. 

En el fondo del mueble bajo mesada, ¿encontraste una placa para pionono o una tartera con  algo de óxido, el esmalte saltado y no te animás a usarla para cocinar?.  ¡Reciclala!

Buscá tu receta favorita, los primeros dibujos de tu hijo, la letra de una canción o aquellas palabras que te motivan.  Imprimila (ampliala, si hiciera falta) sobre papel ilustración, pegala sobre el fondo de la placa y sellala con una o dos capas de poliuretano.  Varias de distintos tamaños, agrupadas, visten una pared en un santiamén.


La misma técnica se puede aplicar sobre una bandeja.  Si la bandeja es metálica, forrala con un lindo papel y, con la ayuda de unos imanes, convertila en un centro de mensajes magnético donde dejar recordatorios, colgar invitaciones, pegar fotos.  También podrías pintarla con pintura para pizarrón y dar rienda suelta a la creatividad en tiza.

 

A mí me fascinan las tablas de madera.  Pocas veces volvemos de una escapada de fin de semana o de las vacaciones sin una tabla.  ¿Cuántas necesito para cocinar?  Un par.  El resto tendrá suerte de salir de su escondite convertido en una tabla de quesos y fiambres cuando recibimos visitas o nos invitan a un asado.  El día que tenga una cocina más grande o un comedor diario, saldrán a la luz y serán las estrellas del ambiente.  ... con suerte, para ese entonces, también habré encontrado mi mesa de cocina de campo para hacerles compañía.

 

¡Otra vez ... bandejas! Los barrales  extensibles para cortina (o barra para visillos extensibles) son útiles para mantener las bandejas, pizzeras, tarteras, ordenadas en un espacio reducido.


Estas son excelentes ideas para mantener el escritorio ordenado: las tapas de los frascos se fijan con dos o tres tornillos (para darle mejor agarre y mayor resistencia cuando se gira el frasco para abrirlo) a un estante o la base de un mueble, dejando suficiente espacio entre ellos como para pasar la mano y sujetarlo.  Clips, banditas elásticas, chinches, manitos ... ¡la rebelión se ha terminado!
  

Hueveras y copetineros. 

Si alguien sabe donde conseguir las hueveras blancas, lisas, apreciaré que me pasen el dato.  Los huevos pasados por agua eran una tradición para el desayuno en la casa de  una de mis abuelas.  Las que heredé de mis tías abuelas son muy bonitas, estampadas y coloridas pero no siempre combinan con el resto.  Las blancas son, como la camisa blanca, el comodín ideal para toda ocasión.

¿Ya sabés que hay en la imagen de la presentación?

Tus días de rodar se han acabado, pero con tus rayos me has encandilado.  La llanta de una bicicleta puede ser convertida en un aro para colgar las ollas y sartenes.  Pensar que, cuando éramos chicos, y nos íbamos de vacaciones, con una de esas, sosteníamos la cortina para la ducha de camping.  Se me ocurre que si se sostiene por un solo punto (por el eje, como en este ejemplo) deberá ser bien firme para que no se incline si el peso no está correctamente repartido.  Yo la sostendría con tres o cuatro cables de acero bien finitos.

 

Soportes para toallas de papel, o rollos de cocina, en un nuevo papel: sostén de cortantes para masitas, rollos de piolín, cintas para envolver, cinta de enmascarar, etc.
 

 
Macetas para ordenar los cubiertos.  Una buena idea para transportarlos cuando ponemos la mesa afuera.   Un balde para las verduras. 

    

Las invito con una taza de té.  ¿Quién no tiene tacitas sueltas heredadas?  ¿O las que sobrevivieron del primer juego de vajilla que compramos?  ¿Cuántas de nosotras se aferran a esos tesoros aún sabiendo que, casi seguro, nunca más las usaremos cuando vienen visitas porque son "un paisano de cada pueblo"?

Una nueva oportunidad para ellas ... y algún plato haciendo juego.  Una lámpara candelabro y un pie para torta.

 
¿Qué viste en la imagen de la presentación del post hoy? ¿Son violetas o tres perfiles escondidos? 

Son los perfiles de Napoleón, su esposa Josefina y su hijo.

Publicar un comentario en la entrada
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...