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lunes, 18 de agosto de 2014

Las volteretas de la basura

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¿Quién se acuerda? ... ¿de aquellos años cuando sacábamos la basura en un tacho, balde, lata o recipiente de elección?  

El primer día, el día del estreno, antes de las volteretas, golpes y revoleos que sufrirían a lo largo de su vida útil, aquellos tachos se veían parecidos a éstos de la foto. Podían ser baldes, latas de pintura vacías, etc.  

Los dejábamos en la vereda cerca de la hora en la que pasaba el camión.  Había que estar alerta.  Cuando escuchábamos que llegaba el camión era momento de salir a la puerta para recuperar el tacho.  

Para los que no saben de qué hablo, les cuento lo que me contaron ;-) ... 

Los "muchachos del camión" corrían a la par del vehículo -de manera similar a cómo lo hacen ahora (en aquellas zonas donde aún no llegaron los contenedores negros y las campanas verdes)-, agarraban el tacho, lo vaciaban en el camión y lo revoleaban para que aterrizara sobre la vereda (si tenían buena puntería).  Siempre trotando, siempre en movimiento.  

A veces, el tacho caía a un par de metros de la puerta de casa, otras veces, había que correr hasta la esquina para recuperarlo, a veces, los muchachos del camión lo lanzaban despacito, midiendo la distancia para que pudieras atajarlo, otras veces, era un misil a esquivar.  

Cada vecino tenía su distintivo baqueteado y abollado tacho que debía recuperar para reiniciar el ciclo de recolección de basura. 

La mayor parte de la basura se llevaba a descampados o basurales donde se quemaba a cielo abierto.  En los edificios de departamentos, se incineraba in situ.

Sin darnos cuenta siquiera, las bolsas de residuos reemplazaron a los tachos y dejamos de correr detrás del camión.  Se dejó de quemar e incinerar la basura.  

Empezamos a compactarla, enterrarla y de repente, nos dimos cuenta que teníamos que cambiar nuevamente la forma en la que tratamos nuestra basura o terminaríamos enterrados en ella.

Hoy, en nuestra ciudad, estamos trabajando para reducir la cantidad de basura que se lleva a los basurales.

Gradualmente, han aparecido los contenedores, campanas verdes, centros de reciclado, cooperativas de reciclado, Puntos Verdes.

Vamos tomando conciencia de la necesidad de involucrarnos personal e individualmente en este proceso que, inevitablemente comienza en cada uno de nosotros: en el tratamiento de la basura en cada hogar, en la elección de cada producto/packaging que compramos, reciclamos y descartamos.

En casa, hace mucho, dimos los primeros pasos cuando empezamos separando los vidrios, latas, papeles.  

Hoy cuando entré al lavadero tomé conciencia que esto se me está yendo de las manos y debo organizar mejor la selección y separación de los reciclables. 

Mirando a mi alrededor, veo desparramadas por los rincones varias bolsas con diarios/papeles/ cartones (limpios), con los tetra pak (jugos, salsas de tomate, etc.) que desde siempre llevo a Jumbo o Carrefour, con botellas, latas y envases plásticos, otra con bandejitas de telgopor, un frasco con pilas (un misterio donde deshacerse de ellas responsablemente), un frasco con llaves y otro con tapitas (Fundación Garrahan), varios eco-ladrillos (que procesan la mayor parte de los envases de plástico) y una botella con el aceite de las frituras.

  

Todos los restos orgánicos de origen vegetal alimentan lombrices y fertilizan las macetas del balcón. 

¿Ha llegado la hora para colocar una compostera? ¿Cuál es la mejor opción?  ¿Un modelo para la mesada o una pequeña en el balcón?  ¿O un recipiente sobre la mesada para recolectar las sobras que hay que llevar a la compostera ubicada en el exterior?

Desde que iniciamos este camino, la cantidad de basura que llevamos al contenedor negro ubicado en la vereda de enfrente de casa se ha reducido casi al mínimo.  

Los viajes a la campana verde, en cambio, son más frecuentes.  

Asimismo, desde que tenemos los contenedores en la cuadra, ha mejorado muchísimo la limpieza "pre y post-camión" y "pre y post-cartoneros". Sólo resta convencer a algunos vecinos que el cantero del árbol no es el basurero ni el baño de su mascota.

¿Separás la basura domiciliaria?  

¿Cómo has organizado tu centro de reciclado hogareño?  ¿Cajones, baldes o canastos? 

¿Colaborás con alguna institución, cooperativa o entidad de beneficencia?

¿Sabías que con las tapitas que recolecta la Fundación Garrahan fabrican el eco-kit: balde, palangana y palita para la basura? ¿Sabías que el color verde del kit no es una elección caprichosa sino que es el resultado de la mezcla del plástico de todas las tapitas que procesan?





¿Sabías que con el papel recolectado por la Fundación Garrahan fabrican rollos de papel de cocina (Sussex Tendencia) y que parte de la recaudación por su venta vuelve a la Fundación para reinversión en el hospital o Casa Garrahan?





Información útil:
Dónde Reciclo
Fundación Garrahan: Programa de Reciclado (Papel, tapitas, llaves)
Eco-Ladrillos - ¿Qué son?  ¿Cómo se hacen?
Eco-Ladrillos - ¿Dónde llevarlos?
Recicladores Urbanos
Cooperativas
Tetra pak
Tetra pak: Jumbo, Carrefour, La Anónima, Libertad
Aceite de cocina


  
 

Fuentes:
http://www.bhg.com/
http://st.houzz.com/simgs/a3f1e3ae0d44838f_8-9513/contemporary-kitchen.jpg
http://st.houzz.com/simgs/06c1e1580000e69d_8-6317/contemporary-garage-and-shed.jpg
http://st.houzz.com/simgs/d691761201674a2f_8-3698/contemporary-kitchen-trash-cans.jpg
http://st.houzz.com/simgs/24c13e120164ab9b_8-2030/home-design.jpg
http://st.houzz.com/simgs/2e01b6420165e29a_8-1645/home-design.jpg
http://st.houzz.com/simgs/ef71b14c0f52a1d5_8-1954/modern-kitchen.jpg
http://st.houzz.com/simgs/2ef181850d5c3e4a_8-0890/modern-kitchen.jpg
http://st.houzz.com/simgs/77a117b0011bf9a8_8-7883/modern-waste-baskets.jpg
ttp://st.houzz.com/simgs/31a137c90164a520_8-0371/traditional-kitchen-trash-cans.jpg
http://st.houzz.com/simgs/6291dced0165f1f9_8-5580/traditional-kitchen-trash-cans.jpg
http://st.houzz.com/simgs/a14101030e6d26d1_8-5448/traditional-kitchen.jpg
http://www.prettymaison.co.uk/media/catalog/product/cache/2/image/400x400/9df78eab33525d08d6e5fb8d27136e95/c/l/clay_compost.jpg 

domingo, 15 de junio de 2014

Una tarta para llorar

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Para esos días en los que sentís ganas de esconderte en un rincón a llorar sin motivos aparentes; 

Para esas tardes en las que quisieras desaparecer de la faz de la tierra (o de tu casa) por un rato; 

Para esos momentos en los que ni vos sabés qué, por qué, quién o cómo, ...

Para todos esos momentos, en los que quisieras llorar desconsoladamente pero no podés, sin tener que dar mil explicaciones que, quizás, ni siquiera tengas en claro, ...

Para esos momentos, es esta tarta ¡para llorar!

Llorás (y nadie te preguntará por qué sin correr el riesgo de tener que calzarse un delantal y darte una mano), cocinás, mimás a los tuyos y te mimás, con este plato casero.  

No será una de mis recetas 1, 2, 3, pero sí es una receta multifunción, 2 en 1.

Delantal, manos a la masa y ... un par de pañuelos a mano.  

Si llorar no está en tus planes, hay quien dice que prender una vela cerca de la tabla de picar, ayuda a contrarrestar los efectos de las enzimas liberadas por estas herbáceas, conocidas como "cebollas". Y cantar o tararear mientras trajinamos en estos menesteres, alegra los corazones, cosecha sonrisas, devuelve el optimismo y levanta la moral en la cocina.

TARTA DE CEBOLLAS

MASA BATIDA

Ingredientes:
100 gramos de margarina
1/4 taza de agua hirviendo
1 1/2 taza de harina
1/2 cucharada de polvo de hornear
1/2 cucharada de sal

Preparación:
Poner la margarina en un bol, cortada en trocitos.
Echarle  el agua  y batir  continuamente hasta que se forme una crema.

    

Tamizar la harina, sal y polvo de hornear.
Agregar a la mezcla anterior, revolviendo hasta formar una bola que se desprenda del bol.
No amasar.
  
 
  
Estacionar en  la heladera, tapada,  hasta que esté firme para poder manejarla.
Estirar con palo de amasar sobre la mesada enharinada, y colocar en una tartera previamente rociada con rocío vegetal.

RELLENO:

Ingredientes:
1 kilo de cebollas
1 morrón del color que prefieras
2 cucharadas de manteca
1/2 taza de caldo de verduras (o un par de cubitos de caldo de verdura o saborizador)
4 huevos
2 cucharadas de almidón de Maizena disueltas en 1/2 taza de leche y/o agua y/o caldo
Salvado de avena a gusto
Sal y pimienta


Rehogar  en  manteca las cebollas cortadas en rodajas y morrón picado.

Incorporar el caldo de verduras (o los cubitos disueltos en 1/2 taza de agua caliente).  

A veces, utilizo el preparado de verduras deshidratadas de Majirena, en cualquiera de sus variedades (Sopa, Pampeana, Ragout, usando a ojo las proporciones indicadadas: una cucharada de producto hidratada un rato antes en una taza de agua por persona), en reemplazo de los cubitos ya que no tienen ningún agregado de sal, conservantes, etc.

Salpimentar y cocinar hasta que estén bien cocidas y caramelizadas, aproximadamente una hora (dependiendo del gusto de cada uno).

Agregar el salvado de avena, mezclar bien y retirar del fuego.

Dejar  enfriar y añadir 4 huevos batidos y el almidón de maíz Maizena disuelto en agua (leche/caldo).

Reservar la clara que queda pegada dentro de las cáscaras. 

Pintar la masa con un poco de mostaza o con la clara de huevo reservada.  Esto impermeabiliza la masa y la protege de la humedad y nos dará una masa más crocante.
 

Volcar el relleno sobre la masa, en la tartera, y cocinar en horno precalentado por 40 minutos.

Servir fría o caliente.

Opcional: 
Se puede agregar cubitos de queso al relleno y espolvorear con queso rallado antes de meter al horno.
Para cambiarle el perfil étnico, ocasionalmente condimento con un par de cucharaditas de curry.

 
  

jueves, 13 de febrero de 2014

Bocadito de amor en tiempos de microondas

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Todos los días son una excelente oportunidad para mimar a quienes amamos.  

Todos los días nos brindan la ocasión para decir: 

"gracias", 
"te quiero", 
"contá conmigo", 
"me encanta que me hagas reir", 
"esos abrazos recargan mis pilas", 
"en tus brazos anida mi hogar",
"agrandada como alpargata mojada por tenerte/los en mi vida" ...

Diariamente, lo expresamos en palabras (si no lo hacemos, debiéramos); lo decimos con gestos, caricias; regalando abrazos, sonrisas, besos; lo trasmitimos con presencia, contención, sanando raspones, cicatrizando heridas, nutriendo el afecto y las relaciones con amor, tolerancia, educación, respeto, admiración y paciencia.

San Valentín es la fecha que nos recuerda que debemos festejar y celebrar el amor, hoy, y cada uno de nuestros días, en cada una de sus formas y manifestaciones: como pareja, como padres, como hijos, hermanos, amigos, colegas, compañeros.

Nunca debiéramos salir de casa o irnos a dormir, sin decir "te quiero", "los amo".

"All we need is love", dice la canción.  "Todo lo que necesitamos es amor".  Ni más, ni menos.  Eso es todo lo que hace falta.

Ahora bien, si querés agregar un toque extra para celebrar, para agasajar y agradecer, te propongo este manjar para sorprender a un ser querido.  

Es tan fácil y rápido de preparar que es ideal para el desayuno (podés prepararlo mientras se termina de desperezar) o como broche de una velada especial.  

No requiere habilidades especiales, ni ingredientes exóticos, se cocina en el microondas, es una "receta 1, 2, 3" ...

Para que la sorpresa sea completa, lavá y guardá los recipientes y utensilios utilizados.

Todo los aplausos y créditos de esta receta son para Ben Starr (Masterchef Temporada 2) y su afán por acercarnos recetas ricas, accesibles y fáciles de preparar en casa.

Budín de café y chocolate en 5 minutos

Ingredientes:
4 cucharadas de harina
4 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de chocolate en polvo o nesquick 
(Personalmente, prefiero chocolate amargo; puede ser semi amargo)
1 cucharada de café instántaneo (optativo)
1 pizca de bicarbonato de sodio
1 pizca de sal
3 cucharadas de aceite (*)
3 cucharadas de leche
1 huevo
1 cuadradito de chocolate en barra

(*) Se puede reemplazar por manteca derretida, o leche de soja.





Preparación:

En un recipiente combinar el azúcar, harina, chocolate en polvo, café, sal y bicarbonato de sodio.  

Mezclar, integrando bien todos los ingredientes.  

Añadir el aceite, la leche y el huevo.  

Revolver bien para disolver los grumos e hidratar toda la mezcla de harina.

Rociar los pocillos con rocío vegetal.


Distribuir la mezcla en dos pocillos, vasitos/frascos, moldes, o recipientes aptos para microondas.

Esta receta puede dividirse en tres o cuatro pocillos/porciones más pequeñas (variará el tiempo de cocción).  

Como ven en las fotos, con los mugs utilizados, salen dos budines bien contundentes.

Cortar el cuadradito de chocolate al medio y colocar una mitad sobre la mezcla en cada uno de los moldes.  

Se irá hundiendo lentamente, y al cocinarse, se transformará en el relleno y la deliciosa salsa de chocolate.

Variante: 
En lugar de un cuadradito de chocolate, reemplazar con una cucharada de dulce de leche (o ¿dulce de membrillo?, ... aún no lo probé, pero suena tentador) sobre la mezcla antes de cocinar en el microondas.  ¡Otra deliciosa salsa!

Cocinar en el microondas, al máximo, por 2 minutos.  Es importante que la torta quede húmeda y no se cocine de más.

El tiempo de cocción variará según la potencia de cada horno, el tamaño y cantidad  de moldes que cocinemos en simultáneo.   Después de un par de pruebas, sabrás cuál es el tiempo exacto para tu microondas.

Dejar reposar en el microondas, con la puerta abierta, por 30 segundos.  

Desmoldar sobre los platos, y la salsa de chocolate se derramará sobre el budín.  

Servir acompañado con crema batida, helado o frutillas y frambuesas.

A mí me resulta más divertido servirlas en el mismo pocillo, espolvoreados con azúcar impalpable.  (Un plato menos para lavar ;-) )


¡A disfrutar!

Todos merecemos una sorpresa, unos mimos, un par de bocados dulces y mucho amor.  

No hace falta que sea San Valentín, todos los días podés encontrar una razón para festejar y sorprender a alguien querido.


  
  
   


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