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martes, 3 de abril de 2012

Tu basura, mi tesoro

5 Comentarios
En nuestra sección "Tu espacio hogareño" hoy recibimos nuevamente a Jimena que comparte con nosotros otro proyecto de transformación y reciclaje de objetos desahuciados por sus dueños originales.  Con gran dosis de paciencia, cariño, imaginación y trabajo, se ocupa de su restauración.   Les brinda una nueva oportunidad incorporándolos a la decoración de su PH e integrándolos a la vida familiar.  ¿Qué más se puede pedir?


Hola Iam, mientras junto coraje para un post más largo de cómo era antes mi casita, aprovecho y sigo mejorándola.  

Entretanto te mando el antes y después de una mesa de TV de los '70 transformada en una mesa carro-bar en mi versión 2012.










Como ya conté, los herederos de la casa que compramos dejaron cosas que ellos consideraban basura: la que hoy es la mesa de comedor, la mesa de tele de mi cuarto, el ropero de juguetes de mis hijos, el tocadiscos del que también adjunto fotos, la heladera de hielo que convertí en vanitory (Conservadoras eran antes) y demás "joyitas".  

Entre lo que abandonaron estaba esta mesa de TV.

Como se ve en la primera foto, la mesa estaba tan destartalada y era tan cutre que nadie podía imaginarle otro destino que la basura.

 



... Pero como tenemos espacio de almacenaje decidí darle un descanso en el garaje hasta que juntara tiempo y ganas de "tunearla".


Llegó el momento y aquí está el resultado.

 




Espero les divierta ver la transformación.

Un beso,

J.









"Tu Espacio Hogareño", es la sección de este blog donde te brindamos la posibilidad de mostrar rincones de tu hogar, "antes y después" de muebles, objetos y/o habitaciones, manualidades, bricolage, etc.

Para participar en "Tu Espacio Hogareño" solo tenés que enviar un mail a DonDeHogar (click acá para ver la dirección) con el texto y las fotos. 

¡Animate! 

... seguí los pasos de Jimena, Dolly (Los Plegadizos), DamaDeOro (Dos manitos y Silla Tulip), Stella (Canastitas) y Stonebuilder (Armario I y Armario II).


miércoles, 21 de marzo de 2012

Todo el pasado es prólogo dicen... (Parte II)

5 Comentarios
Este es un nuevo capítulo de la serie "Tu Espacio Hogareño" 

"Tu Espacio Hogareño" te brinda la posibilidad de mostrar rincones de tu hogar, "antes y después" de muebles, objetos y/o habitaciones, manualidades, bricolage, etc.  Sólo tenés que enviar un mail a DonDeHogar (click acá para ver la dirección) con el texto y las fotos. ¡Animate!

Esta publicación es un hito en la historia del blog.  Es la primera vez que un artículo está escrito por un lector y seguidor.  Stonebuilder nos hace partícipes de sus peripecias al mudarse a una casa con placares ya "tomados" y su recorrido hacia la conquista de nuevos espacios.

Sin más preámbulos, le cedo la palabra.  Con ustedes, la segunda parte de la saga de Stonebuilder.



Todo el pasado es prólogo dicen... (Parte I)
... (sigue) 

¡MANOS A LA OBRA!

Comencé por tomar una tijera y cortar los tapacantos para las longitudes de los bordes de las placas. Simplemente se mide con el mismo rollo y se corta a la longitud deseada.



Acto seguido (ésto háganlo con un poco de ayuda), pasé la plancha caliente sobre el tapacantos, haciendo que la cola de carpintería debajo del tapacantos se fundiera y pegara contra el canto a disimular.

Una vez completados los cuatro bordes de la placa procedí a la parte más divertida de este proceso, tomé un cutter y eliminé el excedente de tapacantos, lo cual le da a la madera un acabado bonito.

Nota al pie (o bordes): Tiempo después, y luego de un par de resbalones mientras cortaba y que resultaron en rayones en los cantos, un personaje estrafalario que presta servicios en mi negocio (algún día si logro juntar otra experiencia para mencionarlo, lo haré, porque es herrero /carpintero / hacedor de vitraux y pastor evangélico) me mostró una herramienta especializada para este menester llamada formón, … es un hecho, el progreso siempre llega tarde. 






Una vez forrados los cantos de todas las placas, con la excepción de los costados de 50 cmts de los estantes, que no iban a quedar visibles, procedí a colocar los soportes para los barrales, el primero a 10 centímetros del tope superior y el siguiente a 1 metro del anterior (esto lo hice, por supuesto, en las dos placas de 2,10 x 0,50).







Acto seguido pasé a los estantes, en ellos puse las L para poder anclar los parantes, usé 4 por placa asegurándome de mantener los 90 grados en todo lo posible y finalmente ...

Ensamblé los dos estantes, éstos iban en el "techo" del mueble y el otro a 20 centímetros del piso.

Acto seguido, pusimos el placard de pie y notamos (un poco horrorizados) que el mismo se bandeaba hacia los costados. Descubrimos que ese movimiento lo hacía porque las placas verticales tenían una ligera curvatura, haciendo que el centro del placard estuviera a 1,25 de separación entre los parantes ... y porque la separación entre los parantes –tanto vertical como horizontal- era muy grande … debería haber habido un parante vertical en el centro y otro horizontal sobre el barral inferior, para reforzar la estructura.

¿Cómo íbamos a solucionar esto?

Después de debatirlo un poco, llegamos a la conclusión de que necesitabamos a) un destornillador más potente (mi destornillador eléctrico a durísimas penas podía con un par de tornillos antes de agotar su carga) y b) que necesitábamos una placa de chapadur en el fondo del placard, lo cual nos permitiría mantener 1,20 m uniforme en toda la apertura del placard, así como unos perfiles en forma triangular en cada esquina del placard a modo de refuerzo estructural.

 



Comenzamos por poner los triángulos en las esquinas del mueble, atornillándolos en 4 puntos (dos por cada perpendicular) con lo cual nuestro proyecto de mueble se volvió más rígido, después de eso comencé la parte divertida.

Tomamos la precaución de cortar el chapadur del tamaño de la parte de atrás del mueble, y después pusimos tornillos cada 15 centimetros, usando para esto el taladro/destornillador inalámbrico que me autoregalé de cumpleaños (mi señora hizo su aporte, ¡por supuesto!).  

Nota de la señora: de común acuerdo habíamos decidido no hacernos regalos de navidad ni de cumpleaños este año para así ahorrar y comprarnos una impresora/escanner color. … ¡otra vez será! ... ahh, él se autoregaló, ¿el mío para cuándo?

Una vez hecho esto, pasamos a ponerlo de pie, ¡el mueble quedó lindo!

Le pusimos los barrales (gracias al chapadur, podimos corregir la curvatura de los parantes laterales) y, por fin, 

¡el mueble terminado ante sus ojos!














El zapatero fue el mismo caso y el armado fue más sencillo, dado que al ser más chico, los laterales más cortos y tener más planchas horizontales era estructuralmente más rígido.

Bueno, gente, esta es mi "pequeña" historia de 3 años para armarme un placard ... o el primer módulo de nuestro vestidor.

Espero que les sirva, o por lo menos, les haya gustado...




     
 

sábado, 17 de marzo de 2012

Todo el pasado es prólogo, dicen ...

8 Comentarios
Este es un nuevo capítulo de la serie "Tu Espacio Hogareño" 

"Tu Espacio Hogareño" te brinda la posibilidad de mostrar rincones de tu hogar, "antes y después" de muebles, objetos y/o habitaciones, manualidades, bricolage, etc.  Sólo tenés que enviar un mail a DonDeHogar (click acá para ver la dirección) con el texto y las fotos. ¡Animate!

La publicación de hoy es un hito en la historia del blog.  Es la primera vez que un artículo está escrito por un lector y seguidor.  Stonebuilder nos hace partícipes de sus peripecias al mudarse a una casa con placares ya "tomados" y su recorrido hacia la conquista de nuevos espacios.


Sin más preámbulos, le cedo la palabra.  Con ustedes, la saga de Stonebuilder.


Todo el pasado es prólogo, dicen ...

Hace un tiempo me mudé al departamento que habitaba mi novia. Por supuesto, su ropa estaba instalada en los placares, por lo que, de común acuerdo, decidimos buscarle una solución al problema que no comprometiera sus espacios, y que resolviera nuestro dilema. 





Por lo tanto, mientras aguardaba por la solución "definitiva" opté por el camino del cobarde, esto quiere decir que compré uno de esos placarcitos hechos de caño y tela, mientras esperaba tiempos más propicios para colgar mi ropa.

De más está decir que esos "tiempos propicios" se convirtieron en casi 3 años y que el armario juntó polvo, porquerías en su techo y por sobre todas las cosas, juntó PESO (¿quién iba a suponer que las camisas y pantalones pudieran resultar tan pesados?).

Con lo cual, una noche (o ¿era tarde?) mientras estaba acostado, detecté que el barral de este mueble (que supongo que había sido diseñado para un peso verdaderamente inferior al que tuvo) claudicó, con un gran estruendo. Esto no hizo que yo me rindiera ante esta solución "temporal", pasé un caño por dentro del caño roto, a fin de mantener el ropero en funciones.

Tiempo después, las molduras plásticas que sostenían el barral en su lugar comenzaron a bandearse peligrosamente, pero las apuntalé con un par de largueros a fin de sostenerlas y distribuir el peso.

Pero hace cosa de una semana con un último estrépito, el placarcito chino que, durante 3 años, resistió mi ropa, nos abandonó.

Durante la agonía del placarcito, fui a ver cuanto saldría o comprar un placard o mandarlo a fabricar, topándome con que el placard que yo quisiera o es demasiado caro (si lo mandaba a hacer) o tenía que comprometer alguno de mis gustos y acomodarme al diseño de alguien más (si lo compraba nuevo, o compraba un placard antiguo). Precisamente por eso, dejé volar mi gen constructor y diseñador.


 
 
Pensando, primero en construir un simple perchero, y después lanzándome con cierta audacia, a construir el mueble que necesitaba.

Antes de comenzar con esta parte del post, debo decir que yo suponía que tenía alguna idea de carpintería, que tenía alguna idea de proporciones y que me disponía a la construcción de un mueble SIMPLE.

Dios, ¡¡¡¡¡¡¡qué equivocado que estaba!!!!!!







Comencé por ponerme a averiguar tamaños de  las placas de melamina y a diseñar el esquema del placard y los cortes de madera que debía hacer. Terminé optando por un placard de 2,10 de alto por 1,20 de ancho, por 0,50 de altura pensando que eso era un placard "normal".

Con las maderas sobrantes de la placa pensé en fabricarme un mueble para los zapatos ...

La realidad es que, si bien estuve piola en planificar todos los cortes dentro de la placa de melamina de 1,83 por 2,75, no tuve en cuenta el "pequeño detalle" de las vetas de la madera, por lo que el software de la maderera a la que concurrí estaba más que dispuesto a venderme 2 placas (una con un corte miserable). Después de resignarme a que no todas las planchas visibles iban a tener las vetas en el mismo sentido, -con lo cual, la calidad de carpintería profesional no iba a ser de la partida-, acomodamos todos los cortes en una placa.

La compra fue la siguiente:

1 placa de melamina de 1,83 x 2,75, cortada en:
  • 2 maderas de 2,10 por 0,50
  • 2 maderas de 1,20 por 0,50
  • 2 maderas de 1 metro por 30 cmts
  • 2 maderas de 75 x 30 cmts
24 hierros en forma de L
1 caja de tornillos de 1,5 cmts
2 rollos de tapacantos (color guatambú)
2 porta barrales
1 barral de 3 metros cortado en 2 pedazos de 1,20 y un sobrante de 60 cmts (que colocaremos en la cocina para colgar algunos de los cubiertos y accesorios)


Feliz con mi compra, enfilamos de regreso hacia mi casa, pensando que esto iba a ser coser y cantar.

Comenzamos llegando al garage y encarando la tarea de subir las maderas al ascensor hasta nuestro piso (ahí debería haber notado que lidiar con 2,10 mts de madera ¡no iba a ser fácil!)

Una vez instalado en casa (y después de haber bebido medio litro de agua) puse un ventilador, una mesita de picnic y un banquito y ....

... continuará!  (acá)











viernes, 25 de noviembre de 2011

Conservadoras eran antes

10 Comentarios
Hace un tiempo, recibí un mail de Jimena con mimos para el ego de mi blog y caricias para mi alma.  
 
Allí también compartió conmigo la alegría de haber encontrado la casa soñada, las fotos del antes y después y la transformación de un mueble de cocina.

Después de ver las fotos y el gran trabajo que han hecho en la casa, le propuse compartir con ustedes en "Tu Espacio Hogareño" los "antes y después" del mueble, en primer término, y de su casa, más adelante. 


Me debato qué título ponerle a este post: 

¿"Otra mirada de las cosas"?  

¿"Antes y después de una conservadora"?  

¿"No le huyas al insomnio ... es una incubadora de ideas"?


Sin más preámbulos, aquí va la primer parte. 

Jimena dixit:

Te cuento que, hace un año, compramos un PH.

Lo soñé durante 3 años, hasta que lo encontramos, tal cual lo queríamos: con entrada independiente, en un primer piso, patio, terraza, y garage! {escribe garage! con signo de ! ... leyó mis entradas anteriores  -acá- y sabe que muero de envidia}. 

Lo mejor es que la "casa" es de 1923 y estaba en su estado original, con los pisos de pinotea y calcáreos sólo rezando por un buen pulido. 

En la casa, los herederos-vendedores, dejaron varias cosas de las que no nos quisimos desprender.

A modo de ejemplo, te mando la foto de lo que supo ser una heladera de hielo, antes de que hubiera electricidad. 

Nosotros estábamos en busca de un vanitory que nos gustara y que fuera barato, y en una de las taaaantas noches de insomnio que significó la obra apareció la idea en mi cabeza, y mi baño cobró una personalidad única.


¿Qué me cuentan?

¿Qué les parece la transformación?

Esperen a ver lo que Jimena y familia han logrado con el resto de la casa.  ¡Increíble!  ... continuará.

 


sábado, 21 de mayo de 2011

Tu espacio hogareño: Los Plegadizos

7 Comentarios

En este nuevo episodio de "Tu espacio hogareño" Dolly, que nos acompaña día a día, (en realidad, día a noche), desde Australia nos cuenta acerca de sus muebles plegadizos.

"Tu Espacio Hogareño" te brinda la posibilidad de mostrar rincones de tu hogar, "antes y después" de muebles, objetos y/o habitaciones, manualidades, bricolage, etc.  Sólo tenés que enviar un mail a DonDeHogar (click acá para ver la dirección) con el texto y las fotos. ¡Animate!  Seguí los pasos de DamaDeOro  (Rincón casa chocha) y Dolly.

Dolly es autora de dos blogs que les recomiendo visitar: MrsKnitAddict y Mis Antojos.  En ellos combina su pasión por el tejido, las manualidades, su adorado Jimmy, el jardín, la vida silvestre, con anécdotas de su quehacer diario.  Allí podemos deleitarnos con sus obras  de arte y conocer un poco más acerca de la vida en Australia.

Con Uds., MrsKnitAddict ¡Dolly!


Los Plegadizos

Hola Iam,

Gracias por permitirme tomar parte de tu hermoso blog. 

Tengo una admiración muy especial por tus presentaciones, siempre me sirven de inspiración para mejorar mi casa.

Unos pocos días atrás vi en el Blog
de Norma, Siempre es Primavera, una mesita plegada preciosa y ahí pensé que podía  compartir contigo y nuestras amigas blogueriles estos muebles plegadizos que tengo en casa  desde hace mucho.  ¡Son mi debilidad! 

¡Tan prácticos en la casa!  Ideales si hay poco espacio y aunque haya suficiente espacio son  muy buenos  para usarse cuando hay reuniones o esconderse si molestan.

Por ejemplo, esta mesita a un costado de mi cocina, que la usamos para desayunos especialmente.  Mide 1,20 x 0,80 m.

 



Si quiero más espacio libre, la doblo por la mitad haciéndola girar para que quede centrada a las patas.

Así mide 0,80 X 0,60 cm.

Tiene espacio para guardar cosas si uno quiere.
  
 

En el balcón, tengo este asiento, tiene por lo menos 15 años.  Mide 2,10 m. de largo.

Les cuento que este banco convertible es muy popular acá.  Hay de 3 tamaños.  El más pequeño es para 2 personas.  El mediano de 3 y el mío para 4.  

Estos links para darles una idea: acá y acá


Para comidas al aire libre, especialmente asados, se abre así.  

La mesa es de 2,10 x 0,90 m.
Y cada banco de los costados acomoda fácilmente 4 personas, y en las puntas sillas normales. 10 o más personas en total. 
 
Unos años atrás, mi hermana y su familia vinieron a visitarme y mi cuñado quedó encantado con ese asiento convertible y se tomó el trabajo de fotografiarlo y medirlo bien.  

Hace poco, cuando fui a visitarlos a Paraguay, tenían uno hermoso que un carpintero les hizo para el corredor de su casa de descanso. 


Esta es una mesa pequeña que tengo hace mucho tiempo. Generalmente esta ahí, plegada en la cocina.  En un segundo es una mesita de 0,80 X 0,70 m para usarla donde más convenga.

 

Esta pequeña de 0,50 X 0,50 m. la tengo en el familyroom.  Las 2 redonditas de 0,45 de diametro son muy prácticas cuando hay visitas.

 

Probablemente, mi tendero en el otro extremo del balcón sea mi plegable favorito. Con esto me evito subir y bajar las escaleras para tender ropa en el patio.









Cuando hay visita se esconde y queda lugar para más asientos.

Un abrazo y gracias querida amiga.

Dolly








Son todas excelentes opciones para tener en cuenta al elegir muebles para el hogar.  Son versátiles, prácticos, ocupan poco lugar y rinden al máximo cuando se los necesita.

¿Se enamoraron del banco-mesa de picnic que Dolly tiene en su balcón?  No sé dónde o si se consiguen por estos pagos, pero puedo guiarlos hacia otro de mis blogs favoritos donde encontrarán un instructivo para fabricar uno similar.  Ana White, desde Alaska, nos enseña cómo construir bancos que se convierten en mesa de picnic. Click acá.  

Así desde las tres A en remotos parajes del planeta, Argentina, Australia y Alaska, nos despedimos por hoy.


Fotos y texto de Dolly





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